La principal diferencia en la Mediación Familiar es el tipo de relación de los miembros de la familia que tienen el conflicto (muy cercana) y la alta carga emocional que presentan las partes implicadas (por la importancia de la relación para las partes). Por eso es importante ayudarles en la gestión y resolución del conflicto. Objetivo: salvar la relación.
El objetivo de la mediación familiar es la resolución de una serie de puntos relacionados con cuestiones familiares derivadas de obligaciones y derechos legales para decidir como ocuparse de las mismas en adelante. En la toma de decisiones se mezclan los asuntos legales y emocionales.
Se trata por lo tanto de ayudar a las personas que tienen un conflicto y se encuentran condicionadas por las emociones del momento, darles el lugar apropiado para gestionar el conflicto y aprender a resolverlo, de manera que no interfiera, o lo haga en la menor medida posible, en las decisiones que las partes tomen y plasmarlo en acuerdos viables y con plena eficacia jurídica.
<aside> 👌🏽 ¿Cuándo SÍ hacer mediación?
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Una mediación familiar estará especialmente indicada cuando: • Los demandantes ya han elegido la opción de separación. • La demanda de mediación emana de ambos implicados, aunque sea por distintos motivos. • Si están dispuestos a aceptar la ayuda del mediador. • Si son capaces de tomar en consideración los puntos de vista e intereses de la otra parte.
<aside> 🤔 ¿Cuándo NO?
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La mediación familiar estará contraindicada • Si existen maltratos. • Si ya intervienen durante largo tiempo servicios sociales o tratamientos psicológicos o psiquiátricos. • Si hay una estructura de poder altamente desequilibrada en la pareja y sin posibilidades de reequilibrar. • Desinterés absoluto. • Manipulación activa del proceso, personal o judicial.
El proceso sobre cómo trabajamos en mediación familiar, es común al proceso general de Mediación (pincha sobre la palabra morada de mediación para descubrirlo)